Esa conexión…. Esa que solo puedes sentir cuando es mutua. Pues esa conexión la sentí contigo.
El día que te viniste conmigo a casa sentí que ibas a ser mi compañera de vida, la que me quitara las penas y me ayudara a olvidar. Cada día me enseñabas algo nuevo, todo tenía sentido si estábamos juntas, sentadas en un parque, dando un paseo o simplemente en el sofá. Contigo todo tenía color, no necesitábamos ni una palabra para saber lo que necesitábamos la una de las otra, fuimos un equipo perfecto.

Gracias por elegirme para caminar a tu lado y cuidarnos mutuamente, no me arrepiento de
absolutamente nada de lo que hicimos juntas, porque cada día contigo fue perfecto.
Te fuiste dejándome destrozada, pero dando paso a muchos más peludos que me necesitaban, porque tú mejor que ninguna sabía que esto no sería el final. Tú fuiste quien me abrió las puertas a esta locura absoluta, puertas que nunca se cerrarán.
Gracias por enseñarme tanto, gracias por hacerme tan feliz y gracias por darme
el honor de vivir una vida juntas.
Te quiero princesa, siempre serás tú